Cuerpo-Figura en la obra de Juan Batlle Planas

POR SILVIA BATLLE

Este artículo continua el abordaje sobre los núcleos persistentes en la obra de Juan Batlle Planas. [Ver artículo]

Desde sus comienzos, Juan Batlle Planas incorpora en su producción la figura-cuerpo como objeto de estudio, evidenciando su interés tanto por la medicina como por el psicoanálisis de Sigmund Freud, Carl Jung y Wilhelm Reich.

El desarrollo tecnológico, a comienzos del siglo XX conlleva una nueva visualización del ser humano, una re-adecuación a nuevas realidades tanto internas como externas. ¿Qué formas tomará esa adecuación? ¿Qué queda del individuo con la lógica puesta en cuestión, con la valoración del inconsciente?

En sus obras el cuerpo se presenta bajo distintas configuraciones: perforado, descabezado, colgado, en forma de calavera, esquelético, radiografiado, desmembrado, descarnado, desestructurado, distorsionado en algunas de sus componentes, danzante, como cuerpo-máquina.

Esta preocupación aparece desde los primeros collages, o montajes como los denominara el artista en la primera exposición en el Teatro del Pueblo en el año 1939.

CUERPO SIN CABEZA

En diversas obras -con diferente soporte y técnica- y a través del tiempo incorpora personajes descabezados o con la cabeza como ofrenda.

El cuerpo a disposición, sin cabeza, pero con vida, evidencia la pérdida del pensamiento racional.

CUERPO – ESQUELETO – CALAVERA

El cuerpo adquiere la forma de esqueletos y calaveras mediante diferentes técnicas: collages, témperas y tintas, además de sus cuadernos de imágenes. Estas imágenes persistentes de calaveras y esqueletos remiten al movimiento pictóricovanitas, que expresaba mediante estas imágenes la vacuidad de la vida. Uno de sus principales exponentes fue Hans Holbein, el joven (1497-1543). Justamente un libro de pequeño formato (14 x 9,5 cm) de Hans Holbein resaltaba en la biblioteca de Juan Batlle Planas: La danse des morts, grabados sobre madera.


Bibliografía: Fondo documental Juan Batlle Planas- Colección Silvia Batlle